domingo, 15 de abril de 2018

La tempestad también incluye una calma

Todo fue sucediendo tal y como yo había previsto.
Aún con sorpresas, que no dejaron que esa lluvia parara.

Las heridas estaban ahí,
y debían sanarse.
Unos días en plena tempestad a veces son necesarios...

Ahora estaba en calma,
quería saber de él, mirarle a los ojos y que ellos me respondieran...
Pero, y si no era así?

Mi sol debía seguir saliendo, cada puto día.
Porque quiero disfrutar, y sonreír.
Como cuando lo hacía antes de ti...
Antes que abrieras la herida, hasta dejarme sin aliento.

No podría perder más tiempo,
sabía que era la libertad y quería más.
Debía aprender a llorar como lo había hecho al reír.

Se cerrará a su debido tiempo,
y mi mirada oscura dejará de serlo cuando deba.
No hay prisa, puedes quedarte tristeza.


P.D: Me lo voy a poner fácil, lo difícil ya vendrá por sí solo.

domingo, 8 de abril de 2018

Mi libertad tiene un precio?

Pasaba por unos tiempos difíciles, el hielo que había creado dentro de mí me dolía por dentro.
Un trabajo que prometí hacer poco a poco.

Y reapareció él, en un primer momento no di importancia a nada, sus movimientos parecían ir en una sola dirección (la típica dirección).
Supongo que él supo tocar las teclas correctas, para crear una llama en mí, en el puto Polo Norte.
(aunque yo me resistí máximamente*)     *Debía poner una palabra suya.

Me hacía reír, me sorprendía, planeaba mientras yo le miraba desde la tierra con la boca abierta, tenia ansia de mi, de devorarme, morderme sin parar, cada noche...
(mentiría si dijera que yo no sentía esa pasión)

Después de comprobar que él seguía insistiendo y sobretodo, que yo deseaba demasiado esos besos, me dejé llevar.
Quise ser libre, desprotegerme por una vez,
obviamente sabiendo que tenia posibilidades de romperme...
Vivirlo y dejar la barrera a media asta...

Una tarde acabamos devorándonos,
articulando palabras con pasión
y con un desenfreno que luego me devolverían como un Frisby.

Pero lo que pasó después, aún me cuesta de relatar...
Su ansia pasó a ser mi ansia,
mi deseo ya no era compartido
la barrera ya no podía subir,
él conocía parte de mis heridas
y había articulado el "no solo es sexo",
yo había sentido el placer de creer
y por supuesto, con ese golpe
me rompí.

No solo por él,
por las palabras.
Todas las palabras, tal y como yo había asegurado, estaban vacías
y llenas, a su vez, de las ganas incontrolables de conseguir su objetivo.
(ahí estaba esa típica dirección)

Y creedme si os digo, que no soy fácil de convencer, conozco las trampas del juego.
Os aseguro que nunca me había creído nada,
quizás esa pasión, esa insistencia era una carta que no conocía.

Caí, como una idiota.
Y ahora, cómo iba a creer en ellos?

Flores

Seguía ahí, mi necesidad de desaparecer.
De irme para luego volver.
Volver con más fuerzas y con menos peso.
Pero mis deberes me obligaban a quedarme...

Él dijo que aceptaba las normas de mi juego, pero sus flores seguían cayendo.
Creo que incluso con más peso que antes, me mimaban esos gestos.
Quién iba a decir que no, a unas flores de un buen chico?
Así que decidí dejarme llevar.

(Aunque la gran responsabilidad de no romper un buen corazón, seguía estando en mis entrañas)

P.D: Suite bergamasque

viernes, 9 de marzo de 2018

Mi franqueza también era mi flaqueza

No hay anclaje, no imagino un futuro juntos, no siento más,
ni siquiera se de qué hablar contigo...
Lo curioso era que me habías aportado luz, un nuevo paisaje. 

Soltarte significaba perderme un poco;
sonreir al miedo, como quién vuelve a un lugar conocido pero desagradable.
Sentirme sola, deseando ser invisible, no sentir.
Pero debía entrar  ahí, aunque doliera y no viera luz.
Tenía el compromiso conmigo misma de pedirme más, de no sucumbir a la comodidad, de sincerarme...

Y dentro de mí crecía la certeza de saber que empezaba un capítulo desconocido.
Nuevas formas de sentir, de percibirme, de aprender...

Nada mejor que aquella decisión.

P.D: Listen...someDido

lunes, 5 de febrero de 2018

Dudas

No se de qué va este juego.
Si las palabras bonitas son solo eso
y el sexo es la razón por la que jugamos. 

No conozco suficiente de ti,
y empiezo a dudar de lo que yo quiero conseguir con todo esto...

No niego que el miedo esta presente en nuestras caricias o en cada mirada cómplice. 
Apartarlo es cada vez más imposible.
¿Existen otras?, ¿cuándo se cansará de mi?, ¿cuándo vendrá el buen golpe? 
y sobretodo: ¿dónde estaba la trampa en este juego?.


Si puedo pedirte algo, 
solo pediré que me cuides.
Sin compromiso, sin una idea de un para siempre, sin ninguna responsabilidad.
Tan solo...cuídame.

P.D: I'm listenning: Sign of the times- Harry Styles




martes, 30 de enero de 2018

Costumbres perdidas

Durante siete años había tenido un acompañante de vida.
Una convivencia más o menos buena, 
llegar a casa y hablar de cualquier cosa en ese sofá, 
la cama compartida, con sexo en confianza.

En esos siete años, a veces tenía mensajes bonitos, que me hacían sentir especial.
A menudo preparaba cenas románticas, comidas para salir del paso y algún "outfit" especial para aquellas ocasiones...
Hacíamos la compra juntos, algunos planes para disfrutar
y no había duda que mañana seguiríamos en ese estado (fuera bueno o malo).

Y ahora me encontraba en este punto, cerca de dos años viviendo sola.
Invitando a mis amigas a charlar, criticarles y beber para olvidar.
Creando mis propias costumbres, mi templo y un espacio que muy pocos lograron conocer.
Llegar a casa sin nadie que espere ni esperar que llegue, reír sanamente sola y dormir sin nadie al lado, en paz.

Admito que fue una larga historia, llena de todo tipo de recuerdos que aún coleaban en mi mundo.
Me sorprendía cómo algo tan cotidiano se había vuelto tan novedoso.
Cómo la falta de seguridad provocaba tantas rarezas (qué raro prepararle la cena; qué raro esperarle; qué raro compartir mi cama; qué raro será despertarme con él...). 
Quién me iba a decir a mi, que las costumbres iban a extrañarme tanto.

Sigo aprendiendo, conociéndome y cuidándome.
Y mi seguridad permanece en que todo ello seguirá estando mañana.

P.D: Experience -Ludovico Einaudi & cia. 




jueves, 25 de enero de 2018

Cuánto hace de...

Las miradas siguen siendo cómplices, las caricias cada vez más sensibles y mis ojos brillantes en su presencia, son ya una normalidad...

Me sorprende sentir. (sí, así de simple)

No logro encontrar el último recuerdo de amor. 

Cuánto hace de la última vez que no temía a nada en su presencia?
Cuántos encuentros deberán pasar para dejarme llevar, disfrutar sin temer o hablar sin pensar?
Cuántas terapias quedan para desatender el miedo?
Cuántos mensajes más para callar y entender que quizás él no es como los demás?
Cuánto trabajo le falta para deshacerme?
Cuánto tiempo me queda para seguir llamándole química?

Hay una parte de mi que espera atentamente el día en que cierre la puerta, me decepcione, volver al buen golpe. 
El día que podré decir: "os lo dije".
Y vuelva a estar rota, lamiendo heridas, odiándolos...(tan comodamente)


P.D: Listen By this River- Brian Eno